Un vuelo que empezó como sin querer, casi como siempre, la ciudad de Lima es algo así como un espejismo, la neblina que la cubre, la gente que a veces no ve al que está a su lado, sobre todo los autos y las combis, que pasan, incluso cuando hay luz roja. La ciudad no es tan grande, por lo menos no lo es tanto, las casas tienen la misma forma que las casas de nuestros abuelos, otras son más modernas. La ciudad en sí, sobre todo el centro de la ciudad es algo sacado de un cuento de suspenso, es bonita, creo que debería convertirse en un lugar de museos y centros culturales, como la casa de la literatura; pero que además los otros edificios sean casas del cine, museos, el palacio de Justicia y el palacio de gobierno bien pueden serlo. Desde la casa de la literatura, a la que entre a leer unos libros de Eielson, unos poemarios, como "la noche oscura del cuerpo", se pueden ver la niebla, a la gente, escuchar los autos, conversar con una joven que lee también a Eielson y un señor que me confunde con alguien.
El Club de lectura leo luego existo
Un sabado de aventuras en el Cusco. Foto de ¡Eps!
miércoles, 22 de junio de 2011
jueves, 2 de junio de 2011
La visita de Boris Vian
Estaba en la libreria y me puse a buscar un libro, a veces un libro nos conduce a otro y luego volvemos a él, como si nada hubiera pasado, aunque de hecho han pasado muchas cosas. Al principio no me atraía mucho el título, pero luego de un momento me puse a hojear bien los cuentos y me entere de cosas interesantes, el libro era "Las hormigas" de Boris Vian. Por si las moscas, compre el otro libro que me habían recomendado, "El hombre que miraba pasar los trenes" de George Simenon, espero divertirme. Un saludo, y un hasta pronto, de nuevo. Un día de estos espero terminar mis otros proyectos para escribir de nuevo en el blog, Nos vemos.
jueves, 27 de mayo de 2010
Un hasta luego y hasta pronto
Hola, no pude escribir antes. En el futuro voy a hacer un nuevo blog, pero por el momento estoy haciendo otros proyectos, así que un fuerte saludo y hasta pronto.
miércoles, 31 de marzo de 2010
Sobre el Corsario Negro
Es hermosa la historia del Corsario negro y también de La Reyna de los caribes y Yolanda. Una historia que va de lo gracioso a lo trágico, de lo divertido a lo maravilloso, pero hay un punto, un silencio en la historia, algo que no se cuenta y que hace todo más bello aún. Los años en los que el corsario encuentra a su amada, la hija que ambos tuvieron e incluso, más, el misterio de la reyna de los caribes, una joven que no era una muchacha de México, sino que era hija, en realidad de alguien que había desafiado con todo al Corsario. Pero la historia sigue adelante con El hijo del corsario Rojo y Los filibusteros, relatos que nos acercan más a la aventura de los Piratas de las Antillas, y que nos develan misterios aún más increibles, Ah, pero no olvidemos la historia de Honorata de Van Guld, pero hay que leerla un poquito después.
miércoles, 24 de febrero de 2010
La música de James Blunt
lunes, 28 de diciembre de 2009
Jorge Edwards y La casa de Dostoievsky

Ernesto, el poeta, pasa una juventud junto a chico y Eduardo. Se enamora de la hermana de chico, vive aventuras en su país, se enamora después, en un baile, de Teresita. Viaja a Francia, luego a Cuba, donde obtiene el premio Casa de las américas. Luego pasa situaciones conflictivas. Viaja a Chile, y se encuentra con un ambiente distinto, también se encuentra con Teresita. Después tiene amores con otras mujeres. Muere Allende, luego el chico y luego el poeta, que en contraposición al antipoeta, es alguien opuesto al poeta oficial, mientras que Eulalio o Ernesto es el poeta oculto. Esto se gráfica bien en una escena en la cual el poeta oficial es visto desde el frente por el poeta no oficial, el uno, Neruda, acompañado por mucha gente y el otro solo y con la duda de si saludar o no al poeta oficial. Al final tan solo mira de soslayo como el poeta se aleja de él por la calle. Si bien la historia puede resumirse de esta manera, se ve que Edwards, en esta novela, ha alcanzando una magistral memoria de los juegos y amores, de los romances y contratiempos. El circulo vital se transforma en una noche sin retorno y los contornos de la memoria se refrescan a cada instante con esa fuente clara que descansa en cada palabra. Hay una frescura, propia de los grandes escritores, un viaje inmenso y una contestación a muchas dudas. Los contratiempos, los problemas le abren la puerta a otras fantasías y misterios. Se ve a sí mismo como un testigo de otras vidas y también de la suya misma, dejando, tal vez, por ello, de sentir algunas cosas para tener otros amores, otros dolores y penas, otros desengaños y tentaciones. El amor se desdibuja y dibuja a cada instante en el rostro de una joven que lo sigue por todas partes y que al final lo deja para estar más junto a él, en algun lugar inimaginado aún. Por ello, La casa de Dostoievsky, es una novela intensa y llena de emociones, que se acerca a nosotros en cada viaje o travesía, en cada encuentro con nuevas cosas, sentimientos y anhelos, abriendo otros mundos, como si nuestro hogar estuviera en otro lugar y otras personas lo visitaran y vivieran ahí tratando de vernos y conocer algo más de las personas que viven o vivieron en ese lugar. Se escucha que alguien conversa sobre ella y dice algunas palabras que pueden escucharse con intermitencias, mientras Fiodor descanza en su hogar. La voz habla algo que se escucha no tan claro, pero parece que son estas palabras, que como un recuerdo, comienzan la platica de aquella tarde: se puede decir de ella, que es "Un retrato inolvidable de un hombre y de su travesía en algún recodo de la memoria y las fantasías".
La imagen pertenece a : http://letras-uruguay.espaciolatino.com/aaa/edwards/bio.htm
lunes, 21 de diciembre de 2009
Sobre las pasiones
Por las calles de la HabanaLa literatura y la política de los pueblos se entremezclan, se conjugan al sabor de un vaso de vino en una tarde cualquiera. Por ejemplo, se cuentan muchas cosas de Fidel Castro, se dice que en una ocasión estaba con Bryce Echenique y se encontraba, por esos días, leyendo Un mundo para Julius, libro que su esposa leía al mismo tiempo, en una extraña situación en la que el libro tenía que desdoblarse, y de qué manera, mágica y misteriosa. Lo cierto es que Bryce siempre exagera un poco, un poquito todo lo que cuenta. Otros escritores que estuvieron cerca de Fidel fueron Padilla, en el lado opuesto y Edwards en una situación que nos hace recordar a El espía que surgió del frio, de John Le Carre. Edwards parecía un espía, lo parecía a los cubanos y sobre todo a Fidel. Bryce, en cambio, había hecho con un mundo para Julius un aporte contra la burguesía. En tanto que otro intelectual, como Jean Paul Sartre, en sus textos periodísticos, elogiaba a Cuba y sobre todo al Che, tanto Edwards, como Sartre pensaban en el Che como uno de los pocos hombres consecuentes del gobierno cubano. Lo que pensaba y lo que hacía Ernesto, estaba apenas separado por una línea inexistente, en la que se podía ver un anhelo y una revancha. Las primeras tentativas de Vargas Llosa con la izquierda, cual si se tratara de un Víctor Hugo en su juventud, se acercaban al socialismo, pero como en el autor de los miserables, Vargas Llosa luego del caso Padilla y otros incidentes, decidió, poco a poco acercarse a otro partido. En el caso de Vargas Llosa este acercamiento fue hacia la derecha y a un liberalismo nuevo y por redefinirse. En la actualidad la figura de Fidel ha tomado una pausa y su hermano, como actual gobernante de cuba, tiene que comenzar a afrontar la nueva relación con el gobierno de Obama; que recién, en su primera etapa pinta bien, no del todo alentadora, pero por lo menos se vislumbra un mar tranquilo. El que se muestra un poco intranquilo es Hugo Chávez, y si bien sus ideales de igualdad son rescatables, los métodos que usa no distan mucho de algunos que se usaban en España en la época de Franco y Primo de Rivera. Con esto no se quiere afirmar que todo lo que se hace en Venezuela este mal o todo lo que se hace en Estados Unidos este bien. Lo ideal, como en todo, es un justo medio, pero por una circunstancia, un incidente de la juventud, un amor no correspondido un hombre cambia y se vuelve de una tendencia u otra. Así las pasiones guían parte de nuestro sino, y lo conducen, como el rio Po al mar adriático, a un denso lugar en el que vemos a tanta gente y al mismo tiempo queremos encontrar una parte nuestra, una imagen perdida y que no está tan lejos.
Más fotos en: http://www.guije.com/fotos/artaud2/callejuelas/index.htm
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